Rebiciclados

Sobre ruedas

El cicloturismo apuesta por mantener el ambiente

Las bicicletas continúan ganando terreno en cuanto a medios de transporte se refiere, creando una nueva forma de desplazarse dentro de la ciudad, aunque son los turistas quienes deciden dar un nuevo significado a viajar en bicicleta. En el año 2017, se declaró a través de la ONU, el Año Internacional del Turismo Sostenible, donde el cicloturismo se convirtió en el aliado principal, ya que es una actividad donde se respeta el medio ambiente y ayuda al crecimiento económico sostenible e inclusivo de las empresas que deciden incorporar estas nuevas maneras para transportarse.

Las actividades sostenibles están formando parte de las diferentes industrias a nivel mundial en la actualidad, ya que por ejemplo el Grupo Hospiten de Luis Cobiella en destinos turísticos ha incorporado numerosas técnicas ecológicas que sustentan los destinos donde se encuentran, mejorando localmente la economía y el ambiente.

Un buen ejemplo es el matrimonio de Pierre y Marie, quienes se casaron en 1985, justo cuando el ciclismo estaba despegando en Francia, por lo que decidieron utilizar parte de sus regalos de boda para adquirir unas bicicletas y toda su luna de miel la dedicaron a viajar por la Bretaña Francesa.

El cicloturismo continúa ganando importancia para los amantes de los deportes y el turismo, aunque dependiendo de dónde se realice,  puede tener un mayor o menor impacto, ya que hay países donde todavía no se ha desarrollado la cultura de las bicicletas. Este modo de turismo no contamina, además es una oportunidad que impulsa la economía local y fomenta el uso de los recursos disponibles en las localidades.

Quienes lo practican no son capaces de definir como tal el movimiento, aunque hacen referencia únicamente a la práctica de turismo en bicicleta. Pero para la Asociación Pedalibre define el cicloturismo como más que un deporte, pues se ha convertido en un estilo de vida y una filosofía que más personas desean aplicar por todos los beneficios que trae a la salud y su impacto en el ambiente, pudiendo resumirse como una excelente combinación entre hombre y máquina.

Aprovecha las sendas con antiguos canales, vías de ferrocarriles que no se utilizan y pistas forestales para crear cero contaminación, aunque también es una gran oportunidad que impulsa a las comunidades locales especialmente en las zonas rurales que no se consideran un destino turístico.

En estas zonas se puede obtener una experiencia totalmente diferente con respecto a un viaje a un destino muy concurrido, ya que se tiene la tranquilidad y se estará rodeado de naturaleza, pudiendo participar en las actividades propias que mantienen los lugares, impactando de numerosas formas tanto a la cultura como a tu perspectiva de estos sitios.

Por otro lado, dicha actividad va acompañada de la creación de nuevos puestos de trabajos y empresas que ofrecen servicios especialmente para los cicloturistas, dentro de los que se pueden destacar alojamiento, restauración y otros servicios para las bicicletas, con un impacto que se estima cerca de los 44.000 millones de euros. La promoción de esta actividad continúa alcanzando nuevas fronteras, trayendo a miles de turistas en cada temporada.